Cuentos sobre bullying, historias con aprendizaje y más

El acoso en los niños es un hecho y es necesario atacarlo cuanto antes. Hoy te presentamos unos cuentos sobre el bullying para que converses con tus hijos sobre el tema, desde un punto de vista más amigable y distendido.

¿Qué es el bullying?

Este término inglés hace referencia al acoso, el hostigamiento y las agresiones de las que puede ser víctima una persona por parte de otra u otras. Puede darse en prácticamente cualquier ambiente en el que convivan varias personas, pero en este caso, haremos referencia al acoso escolar.

Cuando los niños sufren de bullying o lo ejercen, claramente hay un problema mayor detrás. Este tipo de comportamientos cada vez son más frecuentes en las escuelas, por lo que es necesario tomar medidas que involucren no sólo a los niños, sino a los padres y docentes para enfrentarlos.

Este tema puede ser difícil de tratar con los niños, ya que muchos prefieren no hablar de sus problemas en la escuela. Es por eso que te algunas herramientas entretenidas y didácticas que te ayudarán a abordar el tema con tus hijos. De todas formas, te dejamos por acá un lindo cuento sobre la paz.

Cuentos sobre el bullying

Te ofrecemos un par de cuentos sobre el bullying, con diferentes enfoques, para que luego puedas conversar con tus hijos al respecto y llegar a un mejor aprendizaje.

El acoso a Marita

Marita era la típica niña alegre y juguetona, de buenas calificaciones y que hace amigos fácilmente. Podría decirse que tenía una vida feliz, en compañía de sus padres. Pero un día, por motivos de trabajo del papá de Marita, debieron mudarse de ciudad y adaptarse a un nuevo entorno.

Desde que Marita llegó al nuevo colegio, se dio cuenta de que muchas cosas en su vida cambiarían. Conoció a una niña llamada Julieta, con la que compartía el curso. Julieta era la niña popular, inteligente, pícara y abusiva del salón y no tardó en fijarse en Marita.

Como Marita era rellenita, Julieta aprovechó para burlarse, haciéndole comentarios ofensivos, cuidando que no la escuchara la maestra. A esto, Marita no le dio respuesta alguna. Simplemente se limitaba a escucharla y seguir con su camino, a pesar de sentirse muy molesta.

Cuentos sobre bullying

Así transcurrieron los días hasta el fin de curso. Marita soportaba las vejaciones de Julieta y sus amigas cómplices. Aguantaba que la llamaran “gorda” durante el recreo, frente a todos los compañeros, quienes no se atrevían a hacer nada para defenderla. Incluso llegaron a hacerle zancadillas para que se cayera, sin que Marita nunca se quejara con la maestra ni con sus padres.

Cuando los padres de Marita le preguntaban cómo iba la escuela, ella respondía a secas “Bien”, sin dar mayores detalles. Poco a poco, la niña iba apagándose, bajando el rendimiento escolar y siendo más reservada con todo el mundo.

Como era de esperarse, esta situación llamó la atención de los padres de la niña. Sin embargo, como ella no hacía ningún comentario de queja, pensaron que simplemente le había costado más adaptarse a esta nueva ciudad. En la escuela, compartían esta idea, mientras la pequeña vivía amargada, triste y desmotivada en silencio.

Cuando por fin estaba terminando el año escolar, al padre de Marita lo llamaron de nuevo para ir a trabajar en otra ciudad. En lo que la pequeña supo esta noticia, la embargó un sentimiento de renovada esperanza de que las cosas podrían mejorar, aunque aún guardaba cierto temor de que la historia pudiera repetirse.

Pero no fue así y Marita volvió a ser la niña risueña de antes. Sólo fue mucho tiempo después, cuando Marita le reveló a sus padres todos los cuentos sobre el bullying del que había sido víctima.

Un papá muy duro

Como en la mayoría de las escuelas, había un sujeto que causaba temor en todos los demás niños. Su nombre era Ramón. Tenía la fama de ser el abusador con el que nadie se metía, a menos que quisiera recibir una paliza. Se parecía a su padre un hombre corpulento y de aspecto agresivo.

Cierto día, llegó un niño nuevo, llamado Víctor. Tanto él como su padre eran bastante delgados, con aspecto intelectual. Cuando Ramón los vio, sonrió confiado, pensando en la manera de fastidiar a Víctor y demostrarle quién era el niño más duro.

El momento llegó rápidamente, porque Ramón vivía pregonando que no había nadie más mandón y duro que él, a lo que Víctor le dijo un día “tú serás mandón, pero aquí el duro soy yo”. Para Ramón, estas palabras fueron como una declaración de guerra.

Tal como todos imaginaban, Víctor recibió varias palizas de Ramón, cada vez que se le enfrentaba o intentaba defender a otro niño víctima del acosador. Este comportamiento repetitivo, en el que Víctor simplemente aguantaba los golpes, pero no retrocedía en lo que defendía, hizo que fuera ganando admiradores entre sus compañeros.

La respuesta de Víctor era siempre similar: “Los tipos duros de verdad, como mi papá y yo, no robamos o golpeamos a los más débiles sólo por diversión. Así que tú no eres un tipo duro”. Esto hizo que Víctor estuviera rodeado cada vez de más personas y que menos niños le temieran tan ciegamente a Ramón.

Todo esto llegó a oídos del padre de Ramón, quien un día le preguntó a su pequeño quién era Víctor, durante la hora de la salida. Al identificarlo, el papá de Ramón se sintió muy decepcionado, porque el flacuchento Víctor le estaba restando las hazañas a Ramón. Tanto fue, que hasta amenazó al muchacho de castigarlo.

Cuentos sobre bullying

Casualmente, el padre de Víctor también estaba por allí, viendo a lo lejos toda la escena. Para evitar la confrontación, se le acercó diciendo: “Los tipos duros como tú y yo no le pegamos a los niños, ¿verdad?” Ante semejante interrupción, el papá de Ramón estuvo a punto de arrojar un golpe, pero se percató de que había otras personas alrededor y entendió que ciertamente no es de “tipos duros” el golpear a los niños.

En ese entonces, tanto Ramón como su padre comprendieron a qué se refería Víctor cuando decía que su papá era un tipo duro: tenía toda la disposición para aguantar con valentía lo que pudiera suceder para defender lo correcto. Vieron que la verdadera dureza viene desde el interior, cuando hay aguante y fuerza para enfrentar las injusticias.

Esto quedó como una lección para todos los presentes, tanto padres como hijos. Así, la escuela se llenó poco a poco de chicos duros de verdad, dispuestos a resistir lo necesario por lo que está bien.

Actividades para realizar con tu hijo luego de leer los cuentos sobre el bullying

Una vez leídos los cuentos sobre el bullying, pregúntale a tu hijo qué le ha parecido cada historia y cuál le gustó más. Así comprobarás qué tan atento estaba y qué tan bien la ha comprendido. Puedes utilizar también las siguientes preguntas a modo de conversación relajada, para llegar a abordar mejor este tema.

¿Qué habrías hecho tú? Con esta pregunta se puede saber cuál es la postura actual respecto al bullying, así como orientar al niño sobre las posibles acciones a tomar en caso de haber sido la víctima. Se puede variar, planteándole ser el acosador o un simple espectador, para tener una idea de cómo actuaría el niño en estos casos y fomentar la empatía.

Vamos a encontrar valores. Los niños van aprendiendo valores con la convivencia en casa, en el colegio, con los juegos y películas. A través de estos cuentos sobre el bullying se puede hacer una exploración que permita destacar los valores de cada personaje y añadir otros que ya el niño conozca.

También puedes enriquecer la discusión con preguntas concretas sobre alguno de los personajes de cada historia, por ejemplo:

  • ¿Cuáles fueron los cambios más importantes en la vida de Marita?
  • ¿Los compañeros de clase hicieron algo para defenderla de las burlas de Julieta?
  • ¿Por qué crees que Julieta era tan mala con Marita? (Esto lo puedes complementar con un cuento sobre el respeto.)
  • ¿Cuándo se acabó el problema de Marita?
  • ¿Qué le habrías dicho a Marita para ayudarla?

Y respecto al otro cuento:

  • ¿Hay algún chico o chica que se cree muy duro, como Ramón, en tu colegio?
  • ¿Qué haces cuando algo te importa mucho, o te hace sentir triste o molesto?
  • ¿Hay alguien que admires por su valentía?
  • ¿Crees que eres una persona valiente como Víctor?
  • Si pudieras ayudar a algún compañero a defenderse de un chico abusador, ¿cómo lo harías?

Cuentos sobre bullying

Importancia de hablar sobre el bullying con tus hijos

Así como en el primer cuento, hay muchas Maritas en todas las escuelas. Niños y niñas que no se quejan con nadie sobre los abusos que le hacen otros compañeros y que sufren en silencio. Puede ser por miedo a las represalias o a ser considerados cobardes, que prefieren evitar la confrontación. Pero si esta situación persiste en el tiempo, puede que algún día tenga consecuencias mucho más graves.

Es necesario hacer que los pequeños comprendan que el bullying o acoso es real y no es bueno. Que si en algún momento son víctimas de acoso o ven a alguien más haciéndolo, deben denunciarlo con los padres o maestras.

Se necesitan más chicos duros de verdad, como Víctor y su papá, para que poco a poco la sociedad vaya creciendo con personas de mejores valores. Finalmente, te dejamos por acá unos cuentos divertidos para niños.

Deja un comentario