Preguntas sobre la familia, todo lo que debes saber y más

En algún punto de nuestras vidas, todos nos hacemos preguntas sobre la familia. Algunas son muy profundas, otras pueden ser más fáciles de responder. Como sea, siempre nos mueven las emociones. A continuación te mostramos algunas de las preguntas más importantes para tener una mejor relación con tus familiares.

Preguntas sobre la familia

Índice de contenido

¿Qué es la familia?

La familia se conoce a nivel general, como la base de la sociedad. Pero en términos más específicos, la familia es un grupo de personas que tienen alguna relación de parentesco, sobre todo, filiación o simplemente pareja. El origen de esta palabra es latino, “famulus” y hace referencia a los parientes, pero también a los siervos que se encontraban en la casa bajo protección del amo.

Hay familias que viven juntas y otras que no. Existen familias en las que algún miembro es adoptado. Una familia también la constituye un matrimonio. La convivencia es una de las características principales de la familia. Sin embargo, no es exclusiva.

En palabras del Papa Francisco, la familia es un núcleo de personas en las que predomina el amor, el respeto, tolerancia y comunicación. No necesariamente tiene que haber algún vínculo sanguíneo o de aceptación social para constituir una familia. Lee más sobre el derecho a tener una familia.

Según el orden jurídico, las familias pueden tener diferentes tipos de parentesco:

  • Por consanguinidad: hijos del mismo padre o madre.
  • Por afinidad: la relación entre cónyuges y sus consanguíneos.
  • Civil: por adopción.

Preguntas sobre la familia y su función social

Desde el punto de vista social, la familia debe encargarse de la instrucción y educación de sus miembros. Esto implica la enseñanza tradicional en los distintos niveles educativos, así como la formación en valores morales. El fin de esto es hacer que las personas, desde la infancia, aprendan a comportarse en los diferentes espacios y escenarios sociales.

Tomando en cuenta que, en las condiciones ideales, las preguntas sobre la familia se orientan a si hay respeto, confianza, armonía, seguridad y amor, este grupo tiene otras funciones.

  • Con los niños, la familia está obligada a darles la formación necesaria para que puedan relacionarse con otras personas. Esto debe ocurrir bajo los parámetros del respeto, la igualdad y la tolerancia.
  • En cuando a las personas adultas, la familia debe proporcionar opciones para que se den momentos de solidaridad, cercanía y una actitud de apertura.

Preguntas sobre la familia

Preguntas sobre la familia y sus tipos

Como ya se ha mencionado, las familias pueden responder a diferentes tipos de relación entre sus miembros. Cada día hay más formas de entender este concepto, por lo que se dice que la familia puede ser:

  • Nuclear: la que está compuesta por el papá, la mamá y los hijos. Los padres pueden estar unidos por matrimonio o lo que llaman unión de hecho.
  • Compuesta: es una familia nuclear, pero en este caso hay personas cuyo vínculo sanguíneo es con sólo uno de los miembros de la pareja. Por ejemplo, cuando uno de los hijos que vive en el núcleo familia, es fruto de otra pareja.
  • Extendida: la forman los parientes como tíos, primos, abuelos.
  • Monoparental: conformada por uno de los padres y sus hijos. Puede suceder por diferentes razones, como divorcio, muerte, abandono o la decisión de un adulto de tener hijos sin necesidad de una pareja estable.
  • Homoparental: hay muchas preguntas sobre la familia de este tipo. Es porque ésta es una familia compuesta por padres del mismo sexo. Puede ser una pareja homosexual de hombres o de mujeres y pueden tener hijos también, ya sean propios con una pareja heterosexual, o adoptados.
  • Poligámica: la característica de esta familia es que hay más de un esposo o esposa en el núcleo familiar. Cuando se trata de un hombre con varias esposas, se habla de poliginia. Por el contrario, si es una mujer con varios esposos, se le llama a esta relación, poliandria.

San José María Escrivá responde preguntas sobre la familia

El famoso creador de la orden católica del Opus Dei, José María Escrivá, tiene varios comentarios relacionados a preguntas sobre la familia. Durante los años 1966 a 1968, este sacerdote, que luego fue santificado, concedió varias entrevistas a importantes medios.

Igualmente, de entre sus escritos, se extrajeron comentarios relacionados al papel de la familia, sobre todo dentro de la fe católica. Se han compilado una serie de preguntas que el santo respondió de la siguiente forma:

¿Cómo hacer que la familia funcione en amor?

Los hogares de las familias cristianas deberían procurar imitar al de la Sagrada Familia. Esto significa, que la serenidad debe reinar allí, a pesar de las circunstancias desiguales que pudieran ocurrir con el día a día. Para ello es necesario que quienes conforman ese hogar, tengan una fe sólida y un sentimiento de armonía sincero y profundo.

Preguntas sobre la familia

San José María indica que el matrimonio cristiano debe buscar siempre santificar su unión. Esto se logra al haber concordancia entre la vida espiritual individual y la que comparten en el hogar conyugal. La motivación de la pareja cristiana debe enfocarse en el avance económico, las mejores relaciones sociales y la protección de los hijos y del núcleo en general.

Si la familia crece con fe y esperanza, las vicisitudes llegarán y se irán, pero el núcleo permanecerá unido y perseverante en sus funciones. Esto es algo que también se debe aprender y agradecer, porque la vida no es siempre perfecta, por lo que hay que mantener la fe incluso en los momentos difíciles.

El hogar no se construye cuando se da el matrimonio y llegan los hijos. Esto es una tarea diaria, que requiere de grandes dosis de amor, comprensión, respeto, tolerancia, comunicación y solidaridad. Los padres deben ser ejemplo de todo esto entre ellos, para que los hijos aprendan observando.

Así, es muy probable que también a medida que vayan creciendo, los hijos actúen bajo estos principios. Debe enseñarse y profesarse que dar y servir sin esperar nada a cambio es lo mejor para crecer espiritualmente.

¿Cómo se puede ser un buen padre o una buena madre?

Los niños son como una esponja en lo que a aprendizaje se refiere. Aprenden más por observación que por palabras, por lo que los padres deben actuar de acuerdo a lo que dicen. Enseñar con el ejemplo es la meta.

Si los padres hablan de Dios y de sus mandamientos, deben seguirlos y no sólo repetirlos en presencia de los hijos. Si les dicen a los niños que los quieren, deben demostrarlo día tras día. Aquí puedes ver  50 frases de motivación para niños.

Muchos padres creen que los niños sólo aprenden de ellos lo que pueden conocer o saber sobre un tema determinado. Pero la realidad va mucho más allá. La conducta de mamá y papá, o de quienes cumplan estos roles, es determinante en el proceso de aprendizaje de los pequeños.

El ejemplo es la mejor manera de criar y educar a los hombres y a las mujeres que tendrán un comportamiento íntegro el día de mañana. Con una fe verdadera y un deseo de servir que les permita dar su aporte personal, profesional o familiar a quienes les rodeen.

¿Cuál es la respuesta a las preguntas sobre la familia y su rol en la educación de los niños?

San José María Escrivá responde a estas preguntas sobre la familia, indicando que los padres, o los representantes de los niños, son los principales modelos educativos para ellos. Más allá de la enseñanza que reciban en la escuela, la educación moral, cristiana, social y sobrenatural viene desde el hogar.

No hay una escuela para ser padres, por lo que es normal cometer errores en el proceso de educación de los hijos. Pero, al mismo tiempo, la voluntad de dar un buen ejemplo y de acercarse a la formación de los niños desde el amor, es mejor que la academia más famosa.

El padre que educa desde la violencia, crea una brecha entre él y los hijos. Deja una marca, a veces leve, otras veces profunda, que puede repetirse tras generaciones si no se realiza el tratamiento adecuado. No obstante, el padre que busca ser amigo de sus hijos y desde allí educarlos, les abre una puerta hacia la confianza y la comunicación.

¿Cuál podría ser la alternativa para aquellos padres que no logran equilibrar el tiempo con los hijos y las otras ocupaciones?

Esto es algo que sucede muy a menudo, principalmente en el caso de la mujer. Cuando se dedican a trabajos fuera del hogar, suelen ser víctimas de comentarios malsanos y reclamos. Pero también pasa que, si se dedican por entero a las tareas hogareñas, la familia y los hijos, pueden sentirse atrapadas, limitadas o frustradas con las demás actividades de su vida.

También hay hombres que pasan por situaciones similares. Sin embargo, sin importar si se trata de la figura materna o paterna, o incluso ambas, es necesario establecer prioridades. En una familia promedio, lo más importante deben ser los hijos. Más que el trabajo, más que el propio descanso.

Es fundamental entablar conversaciones con los hijos en las que se permita expresar puntos de vista y opiniones de ambas partes. Así será mucho más sencillo encauzarlos en las etapas de rebeldía y llegar a puntos medios o, mejor aún, acuerdos agradables para todos.

Después de esto, puede venir lo demás. Pero no se debe descuidar o dar por sentado el bienestar psicológico, físico y emocional de los hijos sólo por tenerlos en casa.

¿Cómo lograr efectivamente educar a los hijos durante la práctica?

Esta es una de las preguntas sobre la familia más frecuentes. Y le respuesta ya se ha dado anteriormente: comunicación. Pero no como algo vertical, en donde el padre habla y el hijo se limita a obedecer. Más bien debe ser horizontal, aunque igual se deben respetar las autoridades paternas.

El punto es que, incluso si se trata de realizar un llamado de atención, el clima debe ser amable y familiar. Deben explicarse los por qué de las cosas y no simplemente aplicar un castigo o hacer un reproche sin buscar los motivos.

Cada vez que los hijos cuenten algo, los padres deben demostrar confianza y creer lo que les digan, aunque puede que no siempre sea cierto. También deben aceptar las rebeldías y saber llevarlas de la mejor manera, porque todos en algún momento pasamos por esa etapa. Es muy bueno si hay oración para pedir la iluminación y protección de los hijos cuando están fuera del alcance de los padres o representantes.

Mientras más confianza sienta el hijo en sus padres, menos posibilidad hay de que intente buscar ayuda o consejo en personas poco fiables. Pero la confianza no se puede exigir, se debe ganar, así que debe alimentarse diariamente para que se logre establecer un nexo importante.

Autoridad con libertad. ¿Es posible entre padres e hijos?

Tal como se mencionó anteriormente, la relación debe buscar la horizontalidad. Para lograr esto, hay que pasar por la construcción de confianza, basada en sentimientos genuinos y espontáneos entre los padres y los hijos. A su vez, estos sentimientos deben estar alejados de acciones coercitivas y autoritarias. De esta manera, se podrá lograr un ambiente familiar, amistoso, armónico y agradable.

Siguiendo lo expresado por San José María Escrivá, todo esto redunda en una invitación a los padres hacia el fortalecimiento de los nexos de amistad en el núcleo familiar. Esto se traduce en ambientes equilibrados. Allí, la armonía y la autoridad paterna pueden confluir sin conflicto en la salud psicológica y espiritual de la familia, por medio de experiencias que podrían proyectar a los padres como grandes amigos de sus hijos.

Lo arriba descrito pone de manifiesto la importancia que para los hijos tiene una relación cercana con sus padres. Esto implica afianzar la confianza, la seguridad de la conversación y el desinhibimiento de los jóvenes. Pero no para actuar como les plazca, sino para poder contar con una escucha serena y respetuosa, que los haga sentir como seres humanos valiosos y capaces de hacer aportes a su entorno familiar.

Estas vivencias, a su vez contribuyen a la formación de una persona responsable, empática, capaz de dar lo mismo que ha recibido, pero con mayor consciencia y sentido de pertenencia.

Deben respetarse los puntos de vista distintos y la libertad de poder opinar, sin temor a ser enjuiciado por ello. La idea de comunicación horizontal es justamente que ambas partes puedan compartir sus pensamientos y criterios en un clima tolerante, respetuoso y lleno de los valores cristianos y morales.

Preguntas sobre la familia y la confianza entre los padres y los hijos

El acercamiento que los padres busquen para poder conversar abiertamente con sus hijos es muy importante. No tiene por qué ser sólo una conversación alrededor de los temas escolares o de algo académico. Lo ideal es que también se puedan discutir asuntos personales sin temor a sentirse juzgados.

Una de las actitudes que les facilitaría la cercanía a los padres con los hijos, es la de intentar ponerse en su lugar. La empatía siempre resuelve las situaciones en donde hay más de un criterio sobre el tapete y más aún cuando se trata del entorno familiar.

Esto no significa que los padres deben bajar al nivel de los hijos y quedarse allí, pero sí que busquen comprender la forma de pensar de sus hijos, sus motivaciones y deseos. Entérate aquí de las consecuencias de la falta de comunicación.

Considerando esta posibilidad, es más sencillo entender por qué los pequeños pueden sentirse de una u otra forma y al mismo tiempo, ofrecerles sugerencias o consejos más objetivos. Éstos estarán cargados con el enfoque de quien ya ha vivido situaciones similares
y sabe ahora que son cosas triviales.

¿Por qué algunos padres se empeñan en imponer decisiones de vida en los hijos, como la carrera, la pareja o de trabajo? ¿Qué se puede hacer al respecto?

Hay muchas decisiones que socialmente, las toman los padres antes de que los hijos tengan siquiera una idea de lo que esto significará en sus vidas. Con esto, José María Escrivá hace referencia a las preguntas sobre la familia que llevan a pensar cuál debería ser la carrera de tal o cual hijo o con quién debería casarse la hija.

Son ideas que se han ido arrastrando desde hace muchos años. Sin duda, ningún padre quiere algo malo para sus hijos, por eso se afanan en llevarlos a estudiar la profesión que, a su juicio, será más rentable.

Igualmente sucede con los matrimonios arreglados. Actualmente no es algo que se estile en la sociedad occidental, no obstante, todavía se ve que algunos padres interfieren tanto como pueden en la escogencia de pareja de sus hijos.

Cuando los hijos se dan cuenta de que han estado siguiendo instrucciones de alguien más y viviendo una vida escogida por otra persona, suelen llegar a la depresión, la frustración o el distanciamiento con los padres o las figuras de autoridad en su entorno familiar.

Con esto no se habla de que los padres no puedan aconsejar a sus hijos en estas decisiones importantes de su vida. A lo que se quiere llegar es que, las intervenciones deben procurar ser lo menos invasivas y controladoras posibles.

Una recomendación sana es que los padres les aconsejen a los hijos que consulten sus decisiones con otras personas a quienes consideren importantes o con aportes valiosos. De esta manera, podrían tener opiniones diferentes que les permitan hacer una mejor escogencia de lo que quieren para ese momento de su vida.

¿Qué se puede hacer para superar los conflictos que se dan en las relaciones de familia?

Todo el mundo sueña con tener una familia unida y feliz. De esas que parecen perfectas, en la que no existen situaciones tensas o conflictos entre sus miembros. El detalle está en que tal familia no existe. Como cualquier grupo social, la familia está constituida por individuos que tienen formas de pensar y sentir diferentes.

Lo normal es que, en algún momento, ocurra un roce, por tonto que sea, y se genere alguna incomodidad. Ni hablar de conflictos más graves, originados por otras circunstancias. En este caso, la recomendación es simple: aprender a convivir con ello, buscando la comprensión y disculpando de verdad los inconvenientes.

Este es un trabajo que deben hacer todos los miembros de la familia. Actualmente, esta es una de las preguntas sobre la familia que más se escuchan. La gente quiere saber cuál es el secreto para tener una convivencia sin problemas, como si se tratara de una receta mágica o milagrosa. Y resulta que no hay secreto.

El modelaje de los padres es muy importante para los niños, desde su más tierna infancia. Si papá y mamá buscan maneras amigables, respetuosas y amorosas para resolver sus conflictos, los niños lo notarán y lo copiarán. Igualmente va a suceder si es lo contrario.

Un niño que crece viendo ofensas, actitudes arbitrarias e intolerantes y faltas de respeto, probablemente actuará en función de ello. Así, seguirá alimentando el círculo vicioso de familias disfuncionales, que muchas veces terminan en separación, alejadas del camino de Cristo.

Preguntas sobre la familia y la vocación religiosa de los hijos

Hay padres que no aceptan la decisión de los hijos que sienten el llamado espiritual para formar parte de una orden religiosa. En realidad, estos padres deberían sentirse orgullosos y agradecidos, por haber formado un ser humano con deseos de servir a Dios de una manera más activa dentro de la sociedad.

El hijo que quiere seguir su vocación y ser miembro de una orden religiosa, es como el que quiere escoger una carrera que le agrada. Es preciso indicar entonces que no se le debe imponer que tome un camino distinto al deseado, menos aun cuando se le ha criado en una familia con formación cristiana católica.

Ya se ha hablado del papel de los padres. Ahora, ¿Cuál es el de los hijos en la familia?

Los hijos, como miembros de la familia, también tienen funciones dentro de la misma. No importa si son muy pequeños de edad, porque a medida que van creciendo, deben ganar entendimiento de lo que hacen sus padres por ellos.

Tal vez algunos lo consideren algo normal, pero mientras más consciente sea el niño de todo lo que se le ha permitido aprender y obtener a través del trabajo y esfuerzo de sus padres, más valor le dará.

Por otro lado, será más agradecido y considerado cuando, con el paso del tiempo, note que los progenitores no tienen la misma fuerza y energía de antaño para hacer las mismas cosas por él o ella.

¿Hay alguna forma de manifestar la fe en el núcleo familiar?

Efectivamente, la hay. San José María Escrivá sostiene que a través de las virtudes familiares de esperanza y solidaridad, se pone de manifiesto la fe. La caridad genuina también es uno de los signos de esta virtud.

Las demostraciones de amor, respeto y comprensión entre todos los miembros de la familia, tanto dentro como fuera del hogar y en cualquier circunstancia, es una prueba contundente de que Dios habita entre ellos.

¿Qué importancia tiene orar en familia?

Según el santo entrevistado, la oración es la mejor manera de transmitir el sentido cristiano y devocional a los hijos. Las Santas Escrituras tienen grandes cantidades de información que debe ser transmitida para comprender mejor el sentido de la fe.

A través de la oración, los hijos aprenden la importancia que tiene Dios en sus vidas y en todo lo que son. Así van creando los cimientos de su fe y siguen el ejemplo de sus parientes al buscar entablar una relación con Dios mediante la oración, sea individual o grupal.

Como es de esperarse, esto debe ser inculcado a los hijos por los padres o demás parientes. No tienen que ser devotos perfectos para poder inculcar ese amor y respeto por el Creador, ya que a través del ejemplo llevarán su mensaje.

Preguntas sobre la familia

¿Debería rezar unida la familia?

Sin duda, es lo más recomendable. No tiene por qué ser un momento específico del día en el que todos se coloquen de rodillas y hagan una lista de oraciones. Cada familia y cada persona tiene su manera particular de conectarse con Dios, por lo que el simple acto de comer en familia puede ser una forma de oración. Lo importante es que todos los miembros del grupo sean conscientes de ello.

Hay quienes hacen una oración para bendecir el momento de la comida. Otras familias rezan el santo rosario en conjunto o asisten a misa cada domingo. Algunos prefieren hacerlo más íntimo y hacen una oración en la habitación antes de irse a la cama, o al despertar.

Más allá de las preferencias de cada quien, esta práctica hace que la relación con Dios sea más cercana y no se le vea como un extraño o un ser lejano. Es común que las madres o abuelas enseñen las primeras oraciones a los niños. No obstante, con el paso del tiempo, a veces se olvidan esas oraciones o se opta por establecer una comunicación divina menos formal, lo cual también está bien.

Otras preguntas sobre la familia para alcanzar el bienestar

Hay interrogantes que nos resultan necesarias y casi inevitables durante a vida. Las preguntas sobre la familia nos llegan a todos, una vez que decidimos formar nuestra propia familia o nos vemos como los responsables del grupo.

Las preguntas sobre la familia pueden ser muy diversas entre una persona y otra. Las características personales y las situaciones propias de cada familia pueden determinar la profundidad o gravedad de estos cuestionamientos.

Un punto importante a tener en cuenta es que, la mayoría de las veces, se puede hacer más sencillo el proceso de toma de decisiones cuando nos enfocamos en tres preguntas específicas que son:

Preguntas sobre la familia

¿Hay algo que pueda aprender de esta circunstancia o situación?

Esta pregunta nos lleva a buscar enfoques distintos. Muchas veces nos encerramos en una idea o pensamiento sin fijarnos que puede tener otros puntos de vista. Al darnos cuenta de ello, puede que logremos cambiar la forma en que asimilamos algunos hechos y respondemos a las situaciones.

¿Qué es lo que realmente me hace sentir feliz ahora?

Al principio, las preguntas sobre la familia pueden ser duras o difíciles de responder. Pero esta interrogante puede hacernos evaluar y dar prioridad a lo que tenemos y lo que realmente necesitamos o debemos hacer.

Una vez que se determina qué es lo que hace feliz a la persona, puede ser más fácil enfocarse en ideas que refuercen esa actitud o situación. Volvemos a tocar el tema de cambiar el punto de vista hacia algo más objetivo.

¿Qué es lo verdaderamente importante en mi vida?

Se parece a la pregunta anterior, pero, puedes ayudarte a responderla descartando otras cosas. Fíjate en aquellas que no limitarán tu existencia si llegan a faltar. Tal vez te sientas un poco egoísta al responder estas preguntas sobre la familia, porque, al fin y al cabo, estamos hablando de parientes.

No obstante, hay momentos de la vida en los que preferir el bienestar y la paz personal, implica dejar atrás algunas cosas o marcar cierta distancia con algunas personas. Si este es tu caso, no significa que vayas a dejar de querer a tus parientes, pero tampoco tienes por qué amarrar tu vida a la de ellos.

Estas mismas preguntas se pueden aplicar a personas o circunstancias en específico. Por ejemplo, en lo referente a los hijos, responder aquellas tres preguntas sobre la familia, te puede generar otras inquietudes que te ayuden a aclarar tus ideas y decisiones. Podrías preguntarte:

  • ¿Qué es lo que quiero o puedo enseñarles a mis hijos?
  • ¿Qué tipo de madre o padre soy o quiero ser?
  • ¿De qué forma estoy educando a mis hijos?
  • ¿Estoy satisfecho/a con la relación que tengo con mis hijos? ¿Cómo podría mejorarla?
  • ¿Qué es lo que realmente necesito para educar bien a mis hijos?
  • ¿Cómo debería ser una convivencia armoniosa y feliz en mi hogar?
  • ¿Qué puedo hacer para lograr el equilibrio entre mi vida profesional y familiar?
  • ¿Qué conductas de mis ancestros quiero evitar en la crianza de mis hijos?
  • ¿Cómo puedo enseñar a mis hijos a manejar correctamente sus emociones?
  • ¿Cómo me gustaría ser recordado por mis hijos y parientes?

Desde una perspectiva más grupal, puedes hacerte estas otras preguntas sobre la familia:

  • ¿Estoy satisfecho/a con la relación que tengo con los demás miembros de mi familia?
  • ¿Cómo puedo acercarme más a las necesidades de mis familiares?
  • ¿Cómo entiendo el concepto de familia?
  • ¿Qué cosas admiro de mi padre y mi madre?
  • ¿Qué le puedo agradecer a mi padre y a mi madre?
  • ¿Hay algún valor destacable de mis padres?
  • ¿Qué le perdono a mi padre? ¿Y a mi madre?
  • ¿Cómo pude haber sido mejor hijo/a?
  • ¿Cómo puedo hacer que mi familia contribuya a la sociedad?

Siéntete libre de preguntarte todo lo que quieres respecto a tu relación con la familia, tanto la que tienes actualmente, como la que mantuviste con tus ancestros.

Preguntas sobre la familia

Muchas veces repetimos patrones de conducta familiares sin darnos cuenta de lo que hacemos. Estas preguntas sobre la familia te pueden ayudar a aclarar esos aspectos y a enfrentar momentos de toma de decisiones. Llora si sientes la necesidad de hacerlo.

Perdona lo que consideres que sea necesario y agradece todo lo que has logrado gracias a tus parientes y a lo que han hecho por ti. También debes buscar los buenos actos y motivos que te hagan sentirte orgulloso de ser parte de tu familia y que puedan contribuir a su evolución.

Preguntas sobre la familia y su día internacional

El Día Internacional de la Familia se celebra el 15 de mayo, según un decreto de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas. El motivo de esta fecha es el deseo de reforzar la conciencia sobre la importancia de la familia y de los vínculos familiares.

Tal como hemos mencionado, la familia constituye la base de nuestra sociedad. Es por ello que, a nivel internacional, es muy protegida y fomentada su valoración e importancia. La defensa de las condiciones de vida dignas para todas las familias está sustentada en muchas razones.

Una de ellas es que si la familia está en un lugar con las condiciones ideales de vida, probablemente, le dedicará a sus hijos la mayor atención, cuidados y educación para el futuro. La familia es fuente de seguridad, amor, bienestar, alimentación y educción para los niños.

En el caso de los adultos y las personas de la tercera edad, la familia no debe discriminarlos. Si bien hay muchas excepciones, el deber ser es que la familia permanezca unida, pese a todas las vicisitudes que se le puedan presentar.

Por este motivo, una de las intenciones de celebrar el Día de la Familia, es propiciar momentos de reflexión, que permitan fortalecer los lazos entre parientes. Para ello, resultan de gran importancia las preguntas sobre la familia que te mostramos anteriormente.

Preguntas sobre la familia

Preguntas sobre la familia respondidas con juegos en casa

Si ya respondiste a las preguntas sobre la familia y quieres pasar más tiempo de calidad con tus parientes y seres queridos, ¿Qué mejor que unos cuantos juegos grupales en familia? Lo mejor de todo es que la mayoría los puedes realizar en casa o en espacios cerrados. Acá puedes encontrar muchas más actividades en familia.

Será una oportunidad para volver a tu infancia y divertirte como los más pequeños de la casa. Mira estas opciones:

Juegos con cartas: los puedes encontrar muy variados, dependiendo del mazo que tengas y de las edades de los integrantes del grupo familiar. Puedes hacer juegos muy sencillos para los niños más pequeños, o más exigentes para aquellos que estén más mayores.

Adivinanzas: una ronda de adivinanzas puede ser muy divertida y más si lo hacen por equipos. Para añadirle emoción, puedes agregar penitencia para el equipo que no logre adivinar.

Juegos de dibujos: hacer competencias de dibujos con un tiempo limitado también es una gran idea. Así como con las adivinanzas, pueden organizarse equipos y el que haga más dibujos diferentes en un tiempo específico, gana.

Charadas: un juego muy popular y que lo puedes hacer a mano o descargando cualquiera de las App que se consiguen online y de forma gratuita. Es un juego perfecto para hacer con la familia porque puedes incluir las categorías que más te gusten o conozcan los participantes. Así mismo, si le añades mímica, tendrás mayor diversión.

Juegos tradicionales: algunos de estos juegos son mejores en espacios abiertos, pero, si tienes un lugar seguro dentro de casa, igual lo puedes intentar. Puedes hacer carreras de sacos, hula-hoops, saltar la comba o la cuerda, rayuela, izar cometas y muchos más.

Sillas musicales: este es un clásico que a todos les encanta. Recuerda que alguien más debe controlar la música mientras los demás participantes se disputan el asiento cuando la melodía se detenga.

Esculturas de plastilina: Así como en el juego de los dibujos, aquí puedes estipular un tiempo específico para que cada quien haga una escultura previamente solicitada.

La gallinita ciega: mientras más espacio tengas disponible para este juego, mejor será. No obstante, si lo haces en un espacio cerrado, también te puedes divertir. Sólo recuerda alejar los obstáculos que puedan representar un peligro.

Carrera de las cucharas con patatas: ¿recuerdas cuando en la escuela todos debían competir con una cuchara en la boca que sostenía una patata? Pues este juego podría ser muy divertido si lo intentas con tus hijos y demás familiares.

El escondite: otro clásico que todos conocen y aman por igual. Tal vez los chicos tengan más suerte escondiéndose por cuestiones de tamaño, pero, ¡da igual!

Trabalenguas: esta opción puede ser muy divertida, sobre todo si a medida que los participantes dicen cada trabalenguas, tienen que añadirle velocidad.

Cantar canciones de películas: una actividad mucho más tranquila pero igualmente entretenida y que de seguro les encantará a los chicos. Pueden ser canciones de sus películas favoritas o de los comerciales de la televisión.

Preguntas sobre la familia

Como ves, las actividades en familia pueden ser muy entretenidas e involucrar a todos los miembros del grupo. Finalmente, te recordamos que si estás pasando por momentos de tensión o ansiedad, hacerte las preguntas sobre la familia puede darte claridad de pensamiento.

Conéctate con Dios o con tu guía espiritual si necesitas ayuda divina y no dejes pasar la oportunidad de divertirte con tus familiares para relajar el ambiente. Por si necesitas más inspiración, mira acá ¿cómo inventar un cuento?

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